Lo que te ibas a acordar y no te acordaste.
Te ha pasado antes.
Un cumpleaños por el que ibas a llamar.
Un plazo que estabas seguro de que era la semana que viene.
Una llamada que prometiste hacer “mañana”.
No lo olvidaste porque no importara.
Lo olvidaste porque le confiaste a tu cabeza
algo que no está hecha para guardar.
Y lo peor es que solo te das cuenta
cuando ya es tarde.
Escribe.
Escribe tres cosas
que no puedes permitirte olvidar este mes.
No mires el calendario.
Escribe lo primero que se te venga a la cabeza.
Mira.
Ahora mira cada una y pregúntate:
¿Tiene una fecha en algún sitio?
¿O solo vive en tu cabeza?
Las que solo viven en tu cabeza
son las que vas a olvidar.
No porque seas descuidado.
Porque así funciona la memoria.
Decide.
No intentes salvarlas todas.
Elige la que más dolería
que se te escapara.
Una sola.
Haz.
Abre idazery y ve a tus Recordatorios.
Crea ese, con su fecha.
Si vuelve cada año o cada mes,
indícalo, y no tendrás que prepararlo otra vez.
Después escribe en la entrada de hoy:
“Ya no tengo que acordarme de…”
Un recordatorio no te hace olvidadizo.
Libera tu cabeza para lo que vale la pena pensar.
Nos vemos el próximo domingo,
Jesús
idazery.com